Queso Tierno

 

El queso tierno blanco se caracteriza por su color blanco puro y su corteza suave y blanca. Su aroma delicado a frutos secos anticipa un sabor afrutado, poco ácido y ligeramente salado, que conquista desde el primer bocado.

 

Madurado entre 7 y 30 días, su textura cremosa y tierna lo hace ideal para disfrutar solo, untado en pan, acompañado de frutas o como ingrediente en ensaladas y aperitivos frescos.

 

Un queso suave, cercano y auténtico, perfecto para quienes buscan frescura y delicadeza en cada porción.

Categoría

Tierno