Nuestro queso curado con cobertura de parafina se distingue por su tono marfil y su corteza oscura, que protege su sabor y le permite madurar con toda su intensidad. Su aroma recuerda a frutas transformadas, ofreciendo matices suaves y delicados que invitan a probarlo.
Al degustarlo, se aprecia un sabor mantecoso, ligeramente ácido y con baja salinidad, equilibrado y agradable, ideal para disfrutar tanto solo como acompañado de pan, nueces o frutas. Su maduración superior a 60 días le otorga una textura firme pero sedosa, perfecta para cortar y saborear con calma.
Un queso auténtico y con personalidad, que refleja la tradición artesanal y la dedicación en cada etapa de su elaboración.
Curado